miércoles, 31 de octubre de 2012

Mañana declaran el apropiador Carlos del Señor Hidalgo Garzón y otros dos represores por el juicio de Campo de Mayo


(Comunicado de prensa)

Abuelas de Plaza de Mayo comunica que mañana, jueves 1º de noviembre, desde las 10, el ex oficial de inteligencia del Batallón 601 Carlos del Señor Hidalgo Garzón, apropiador de la nieta restituida Catalina de Sanctis Ovando, prestará declaración indagatoria ante el TOF Nº 1 de San Martín. También lo harán los represores Julio San Román y Hugo Miguel Castagno Monge, ambos ex oficiales de Gendarmería y jefes de custodia del centro clandestino de detención "El Campito".

El nuevo juicio por los crímenes de Campo de Mayo contempla a veinte víctimas, entre ellas siete mujeres embarazadas. Además, incluye la causa por la apropiación de Catalina, hija de Miryam Ovando y Raúl René de Sanctis, ambos desaparecidos.

Catalina nació el 11 de agosto de 1977 durante el cautiverio de su madre en la maternidad clandestina que funcionó en el Hospital Militar de Campo de Mayo y fue apropiada e inscripta como hija biológica por Hidalgo Garzón y su mujer, María Francisca Morillo. En septiembre de 2008, la joven recuperó su identidad y hoy es querellante en la causa.

Las audiencias son públicas y se desarrollan en la sala de la calle Pueyrredón 3728, del partido bonaerense de San Martín. Esperamos contar con la compañía de los medios y de la sociedad en estos momentos decisivos del juicio.

Campo de Mayo: se reinician las audiencias en el juicio a Bignone, Riveros y otros once

(Fuente: Télam) 


Las audiencias públicas en el nuevo juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en Campo de Mayo se retomará este jueves con la ampliación indagatoria a trece imputados, según informaron allegados a la causa.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal tomará desde las 9.30 declaración a los imputados que son juzgados por crímenes de lesa humanidad contra veinte víctimas, entre ellas siete embarazadas, en su nueva sede ubicada en Pueyrredón 3728, partido de San Martín.

Esta será la última audiencia antes del comienzo de los alegatos, previsto para el 13 de noviembre con la acusación de parte de la querella de Abuelas de Plaza de Mayo.

El sexto juicio por Campo de Mayo, que comenzó el 23 de agosto, tiene como imputados además de Riveros (ex comandante de Institutos Militares), Bignone (ex presidente de facto y segundo de Riveros), a Eugenio Guarañabens Perelló, Julio San Román, Luis Sadi Pepa, Osvaldo García, Hugo Castagno Monge, Carlos Somoza, Carlos Macedra, Eduardo Corrado, Carlos del Señor Garzón y María Francisca Morillo, estos últimos acusados por apropiación.

Campo de Mayo fue uno de los mayores centros clandestinos de detención con 5.000 hectáreas en el conurbano bonaerense y allí funcionó la maternidad clandestina conocida como "El Campito" y tres lugares de alojamiento de secuestrados.

Se calcula que por los tres centros clandestinos que había en el lugar pasaron unas 4.000 víctimas de las cuáles sobrevivió solo un diez por ciento.

lunes, 1 de octubre de 2012

Se reanudan las audiencias del nuevo juicio por Campo de Mayo, con la declaración de cuatro sobrevivientes


(Comunicado de prensa)
Abuelas de Plaza de Mayo informa que mañana, 2 de octubre, desde las 12.30, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de San Martín retomará las audiencias públicas en el nuevo juicio por Campo de Mayo.
Veinte víctimas, entre ellas siete embarazadas, están contempladas en este proceso por crímenes de lesa humanidad que tiene en el banquillo a represores como Reynaldo Benito Bignone, Santiago Omar Riveros y Eugenio Guañabens.
Entre otros testigos, declararán cuatro sobrevivientes del CCD “El Campito”. Ellos son: Beatriz Castiglioni (vio allí a la embarazada Beatriz Recchia), Eduardo Covarrubias, Alicia María Castro y Eduardo Cagnolo (vio a la embarazada Ana María Lanzillotto y a su pareja, Domingo Menna).
Las audiencias se desarrollan en Pueyrredón 3728, partido de San Martín. Los mayores de 18 años pueden ingresar con DNI.
Es importante contar con la presencia de los medios y de la sociedad en general en este juicio en el que buscamos condenas para algunos de los responsables de la desaparición de nuestros hijos, hijas, nietos y nietas.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Continúan las audiencias con la causa García-Recchia


(Comunicado de prensa) 
Abuelas de Plaza de Mayo comunica que mañana, jueves 27 de septiembre, se reanudarán las audiencias en el nuevo juicio por crímenes de lesa humanidad en Campo de Mayo, que contempla veinte víctimas, entre ellas, siete embarazadas.
Desde el mediodía, comenzará la ronda de testimonios por la desaparición de Beatriz Recchia, embarazada de cinco meses al momento de su secuestro, y por el asesinato de su pareja, Antonio Domingo García, en un operativo en Villa Adelina, el 12 de enero de 1977.
Beatriz fue vista en el centro clandestino de detención “El Campito”, de Campo de Mayo. Allí, en mayo de 1977, nació Bárbara García Recchia, nieta restituida en febrero de 2009. Su hermana, Juliana García, es una de las querellantes en el juicio.
Por esta causa, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Número 1 leerá la acusación contra Luis Sadí Pepa, por entonces Director de la Escuela de Comunicaciones, dependiente del Comando de Institutos Militares, y responsable de los crímenes cometidos en el “Área 420” (Florida).
Este juicio es el primero que enfrenta Sadí Pepa. Durante la audiencia, el represor tendrá la posibilidad de decir unas palabras ante la justicia. Luego, declararán testigos del operativo de secuestro de Beatriz y Antonio y policías de la zona.
Las audiencias se desarrollarán en la sala de la calle Pueyrredón 3728, partido de San Martín. Los mayores de 18 años pueden ingresar con DNI.
Esperamos que la sociedad y los medios nos acompañen en esta nueva búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

La caída en el edificio de Villa Martelli


Los testimonios de Ramiro Menna, Alba Lanzillotto y su hermana María Isabel, Diana Cruces y otros reconstruyeron cómo fue el operativo de la dictadura que secuestró a Domingo Menna y Ana María Lanzillotto, de la conducción del PRT.

(Fuente: Alejandra Dandan - Página 12)

El mundo en la puerta de los tribunales de San Martín parecía haber entrado en 1976. Entre antiguos militantes que se acercaban aparecía ese lenguaje de “buró político” o los saludos entre “compañero” y “compañera” que dejaban empezar a ver la reconstrucción de ese universo que iba a seguir poco más tarde en la sala. Y allí: julio de 1976. Un encuentro frustrado entre la dirección de Montoneros y el ERP. Un invierno más crudo que otros inviernos. Y el operativo en el edificio de Villa Martelli justo el 19 de julio, cuando debían irse del país Roberto Santucho y su compañera, Liliana Delfino.

La caída de la conducción del PRT volvió a aparecer en la sala, por primera vez en términos de juicio oral, a partir de la indagación que este juicio hace sobre las caídas del Gringo, Domingo Menna, y de Ani, Ana María Lanzillotto, su compañera, embarazada de ocho meses el día del secuestro. Ellos son parte de la causa fragmentada, dividida en múltiples casos. Los testigos, sin embargo, terminaron volteando esa fragmentación. Diana Cruces, la esposa de Fernando Gertel, del buró político, caído ese mismo día, habló de eso al final de la declaración: “Ya he testimoniado muchas veces, aunque es la primera vez que lo hago en etapa oral. Voy a tener que seguir haciéndolo. Deseo hacerlo por cada compañero: Santucho, Benito Urteaga, Domingo Menna, Ana María Lanzillotto y Liliana Delfino, pero esto implica mucho dolor, mucho costo para todos nosotros. Por eso solicito al tribunal a ver si podemos unificar las causas para que se haga justicia”.

–¿Quienes son tus padres? –le preguntó desde la fiscalía Marcelo García Berro a Ramiro Menna.

–Mi madre es Ana María Lanzillotto y mi padre, Domingo Menna –dijo y siguió de un tirón–. Ana María era hija de Nicolás Lanzillotto y Brígida Cáceres. Nacida y criada en La Rioja. Estudió en Tucumán, militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores. Domingo Menna es hijo de Pánfilo Menna y de Irma, nacido en Italia, pero desde muy pequeño criado en Tres Arroyos. Hizo los estudios universitarios en Córdoba. Conoció a mi vieja en el PRT, estimo que a fines del ’72 o principios del ’73.

–¿Qué sabe de los hechos?

–En el año ’76 yo tenía dos años. Lo que pude reconstruir del 19 de julio es lo siguiente: en Villa Martelli vivían en un edificio con varias familias, en distintos departamentos en situación de clandestinidad. Yo vivía ahí con ellos y en horas de la mañana me habían llevado a una guardería. Durante ese día se produjo el operativo militar que digamos concluye con la muerte de Santucho, Urteaga y los secuestros de mi padre, mi madre, Liliana Delfino y creo que también de Fernando Gertel. El resto de la familia se enteró de la caída por la tele y los medios de comunicación. En La Rioja había una parte importante de mi familia materna. Averiguaron qué hacer. Un tío abogado, Carlos Mario Lanzillotto, tenía un compañero de la facultad que parece tenía vínculos con la dictadura. Algún tipo de rol en la Justicia. El hombre éste les dijo: “De tu hermana y su marido, si no los mataron, olvidate de que te los devuelvan con vida. Del hijo voy a ver qué puedo hacer”. Averiguó y les pasó el dato de dónde estaba yo, por lo menos es lo que pudimos reconstruir: yo terminé en una guardería que dependía de la Cooperadora de la Policía Federal y estaba bajo la órbita del Juzgado Federal de San Martín. Ahí fue donde me encontraron.

Durante el día de ayer declararon también Alba Lanzillotto, una tía de Ramiro que estuvo en Abuelas de Plaza de Mayo durante más de veinte años; su hermana María Isabel; Diana Cruces, Juan Arnol Kremer, “Luis” para los militantes, de la conducción.

“El día 19, no recuerdo bien si alrededor de las tres de la tarde –dijo Kremer–, me dirijo al domicilio de Menna y, dadas las circunstancias, teníamos que seguir medidas preventivas, como llamar por teléfono. Llamé desde una zona cercana y, para mi sorpresa, la voz que apareció en el teléfono era absolutamente desconocida.”

–Soy Flores –dijo él, como debía hacerlo.

–¡Venga Flores! ¡Venga! ¡Que lo estamos esperando!

“Eso me dio la pauta de que en esa casa pasaba algo rarísimo. Me dirigí a la Avenida General Paz (desde donde veía una ventana) y desde el coche vi la luz encendida, las ventanas abiertas y una situación muy rara. Busqué otro teléfono público. Oí otra voz. Algo había pasado, así que me retiré de la zona.”

Alba estaba en Carmen de Patagones, territorio de su hermana Quela, adonde había llegado escapando después de estar detenida y ser amenazada. “Estábamos en una verdulería con la radio prendida”, dijo, sentada, el pelo blanco. “Cortan la trasmisión y dan la sensacional noticia de que habían matado a los dirigentes del PRT, de donde eran mis hermanas, y Santucho. Yo me quedé sorprendida. Con mi hermana Quela y el esposo nos pusimos a buscar datos en la televisión y empezaron a dar las noticias, como las que daban ellos: mitad verdad, mitad mentira, más mentira que verdad. Dijeron que Urteaga y Santucho estaban muertos, así que creímos que Menna también, pero después empezaron a llegar noticias por otro lado. Una revista decía que eran tres los cadáveres que habían sacado, y dos mujeres caminando, que al final eran Liliana y Ana María. Leíamos lo que salía en los diarios, pero uno no sabía si creer o no.”

Después de Alba continuó su hermana María Isabel. Se sentó en la misma silla que misteriosamente está colocada de espaldas al público. “Yo estaba en La Rioja –dijo–, recibí una carta que venía dirigida a mí con mi sobrenombre, que es Beba. La mandaron al estudio de mi marido y de mi hermano. Abrí la carta sin firma y decía: Ana María fue detenida ‘con vida’, con letras bien grandes. ‘Tienen que venir urgente a retirar a Ramiro a la guardería porque si no va a pasar a la guardería de la Policía Federal’. Mi hermano se vino con la carta para Buenos Aires. A hacer todo lo posible para encontrarlo. Eso sucedió.”

Ramiro recordó los nombres de quienes aportaron datos durante estos años para reconstruir cada momento. Así fue diciendo que el Gringo estuvo con vida en Campo de Mayo durante algún tiempo, torturado e interrogado por el dinero, como lo dijo Alba después: “Corrieron muchas versiones –dijo ella–, que lo torturaban enormemente porque esos señores salvadores de la Patria lo único que querían era el dinero para sí mismos, no era para la Patria seguro”. A partir de una orden de Santiago Riveros, al Gringo lo arrojaron al río con Liliana Delfino y otros. Ana María estuvo en Campo de Mayo. La compañera de Gertel dijo que dio a luz en el Hospital Militar de Campo de Mayo. Para noviembre cayó además su hermana melliza María Cristina.

–¿Sabés si tu mamá tuvo ese hijo? –le preguntaron a Ramiro.

–Existen razones para creer que sí. La primera es la práctica sistemática que un juicio reciente ha dado por probado: cuando una mujer estaba embarazada era usual conservarla con vida hasta que diera a luz. Y, por otro lado, está el testimonio de Roberto Peregrino Fernández, que dijo que mi vieja dio a luz. Y está la otra persona que dijo que estando detenida otra mujer dijo: “La compañera del Gringo Menna dio a luz”. Creemos que el embarazo llegó a término y mi hermana o hermano continúa desaparecido.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Mañana continúan las audiencias en el nuevo juicio por Campo de Mayo


Abuelas de Plaza de Mayo informa que mañana, martes 18 de septiembre, continuarán las audiencias públicas ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de San Martín, en el nuevo juicio por los crímenes de lesa humanidad de Campo de Mayo.
Los represores Reynaldo Bignone, Santiago Riveros y Eugenio Guañabens Perelló son algunos de los acusados en este proceso que contempla veinte víctimas, entre ellas siete embarazadas.
Desde las 9.30, está previsto que declaren testigos del caso de Ana María Lanzillotto, embarazada de entre 7 y 8 meses al momento del secuestro, y su pareja, Domingo Menna. Entre otros, darán su testimonio: Alba Rosa Lanzillotto y María Isabel Lanzilloto (hermanas de Ana María), Ramiro Nicolás Gaggiotti (hijo mayor de Ana María y Domingo), Luis Mattini (compañero de militancia de Menna), Dora Gennaro (sobreviviente), Mario Bonifacio Álvarez (primo de Ana María que buscó a Ramiro) y Diana Cruces (viuda de Fernando Gertel, desaparecido el mismo día que Menna).
            Más tarde, comenzarán los testimonios por la desaparición de Susana Stritzler, embarazada de 8 meses, entre otros casos. Declararán: dos vecinos del lugar donde se realizó el operativo de secuestro; Griselda Fernández (sobreviviente de “El Campito”); y Raúl Enrique Castro (hermano del desaparecido Carlos Castro, pareja de Susana).
Las audiencias ante el TOF 1 se desarrollarán en la sala de la calle Pueyrredón 3728, partido de San Martín. Los mayores de 18 años pueden ingresar con DNI.
Esperamos contar con su compañía en este proceso en busca de Memoria, Verdad y Justicia.
Ciudad de Buenos Aires, 17 de septiembre de 2012.

jueves, 13 de septiembre de 2012

“Cuiden y quieran mucho a la nena, recuérdenme y quiéranme en mi hija"

Foto: La sala anexa del TOF 1 de San Martín, colmada por alumnos de 6to. año de la Escuela Media 8 de Gral. Pacheco que desde 2007 participan del programa "Jóvenes y Memoria".

"La extraño y la necesito y necesito que una parte de mí viva en ustedes". Escrita mientras estaba detenida-desaparecida, la carta de Myriam Ovando a su familia conmovió al público que llenó las dos salas dispuestas por el Tribunal Oral Federal N° 1 de San Martín para el juicio de Campo de Mayo.
Enviada desde una casa particular situada en Escobar –utilizada por el Ejército como centro clandestino y cuya dirección aún permanece en las sombras–, la misiva fue incorporada como prueba en el debate oral por la querella de Abuelas de Plaza de Mayo. La hipótesis es que Myriam fue llevada luego a Campo de Mayo para dar a luz.
Previo a esto, prestaron declaración ante los jueces la coordinadora del Banco Nacional de Datos Genéticos, Belén Rodríguez Cardozo, quien detalló cómo se llevó a cabo el procedimiento en el que se obtuvo el material genético de Catalina De Sanctis Ovando, la hija de Myriam, con el cual, más tarde, se pudo confirmar su verdadera identidad.
Posteriormente, fue el turno de dos testigos de otro allanamiento, en este caso en Avenida Libertador 4748, el edificio donde vivían los apropiadores de Catalina, el ex oficial de inteligencia del Batallón 601 Carlos del Señor Hidalgo Garzón y su mujer, María Francisca Morillo.
Aportados por la defensa de los acusados, tanto Catalino Baltasar Delgado como Cristian Ramón Sanabria Silva, los testigos en cuestión, reconocieron sus firmas en las actas labradas por la comitiva policial y confirmaron que en el departamento 4to. 9, propiedad del matrimonio, se encontraron cartas y libros que fueron debidamente embalados y que hoy forman parte de la prueba incluida en la causa.
Las cartas recogidas en el domicilio de Garzón y Morillo, cabe recordar, dan cuenta de la responsabilidad de ambos en la apropiación de Catalina y apuntan además al involucramiento del Movimiento Familiar Cristiano en la trama del robo de bebés durante la dictadura.
Además de la carta de Myriam, la secretaria del tribunal consignó las diversas pruebas incorporadas en el caso: legajos Conadep, una nota del diario La Opinión, informes de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y hasta informes secretos del Ejército. Luego de un cuarto intermedio, la fiscalía dio lectura a la ampliación de la acusación contra Santiago Omar Riveros por varios homicidios y se espera que a continuación se efectúe la acusación contra Carlos Eduardo José Somoza, Julio San Román y Hugo Miguel Castagno Monge, tres represores de “El Campito”.